Es increíble encontrar la misma locura que padeces en otras personas.
Personas que, naturalmente, se han convertido en tus amigos.
Somos los raros,
los que no pueden dejar de mover aunque sea un dedo al ritmo de la música,
los que bailan aunque no haya música,
los inadaptados corporales de la sociedad.
Personas que, naturalmente, se han convertido en tus amigos.
Somos los raros,
los que no pueden dejar de mover aunque sea un dedo al ritmo de la música,
los que bailan aunque no haya música,
los inadaptados corporales de la sociedad.
También somos aquellos que nunca se desvelan por los juicios ajenos,
los que juegan y transforman tu espacio cotidiano,
los que nunca dejan de soñar.
Comparto la fascinación por ese momento
en que tan sólo por un instante nos convertimos en algo más.
La corporalidad de una idea,
una emoción,
un deseo.
Dejamos de ser esa persona,
ese danzante
y nos transfiguramos en una fuerza innombrable y total,
que nos arrebata todo
y nos obliga a fluir hasta destruirnos,
dejándonos muy claro
que solo vivimos a través de la danza.
Es una matrona cruel y exigente.
Sacrificio,
disciplina,
sinceridad y limpieza
son algunas de sus palabras preferidas.
Pero a veces,
cuando nos entregamos a ella por completo
(con rigor en la práctica y pasión en la ejecución),
nos permite asomarnos a aquello que los religiosos anhelan.
Y por eso me siento agradecida,
afortunada
y VIVA.
No podría haber escogido una mejor adicción.
Esto no es algo que hacemos,
es algo que no podemos evitar ser.
los que juegan y transforman tu espacio cotidiano,
los que nunca dejan de soñar.
Comparto la fascinación por ese momento
en que tan sólo por un instante nos convertimos en algo más.
La corporalidad de una idea,
una emoción,
un deseo.
Dejamos de ser esa persona,
ese danzante
y nos transfiguramos en una fuerza innombrable y total,
que nos arrebata todo
y nos obliga a fluir hasta destruirnos,
dejándonos muy claro
que solo vivimos a través de la danza.
Es una matrona cruel y exigente.
Sacrificio,
disciplina,
sinceridad y limpieza
son algunas de sus palabras preferidas.
Pero a veces,
cuando nos entregamos a ella por completo
(con rigor en la práctica y pasión en la ejecución),
nos permite asomarnos a aquello que los religiosos anhelan.
Y por eso me siento agradecida,
afortunada
y VIVA.
No podría haber escogido una mejor adicción.
Esto no es algo que hacemos,
es algo que no podemos evitar ser.
No comments:
Post a Comment